Al Final de Mis Guerras. Memorias de un Nazi – Capítulo XVII

Posted on : 28-02-2011 | By : kapizan | In : Al Final de Mis Guerras. Memorias de un Nazi, Capítulo XVII- Tabio. Lunes 4 de marzo, Novelas

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Tabio. Lunes 4 de marzo

Chacho había incorporado a su rutina desde hacía varios años un hábito que aprendió de Zacarías: “Procura siempre no irte a dormir sin antes hacer un recuento mental y pormenorizado de todas las experiencias que hayas tenido durante el día… esto es particularmente útil para poder hacer conexiones entre hechos y personas”.
Al terminar su recuento, que incluyó su viaje sin contratiempos desde Barranquilla, el encuentro con Mara y su posterior aventura siguiendo la camioneta de la Nunciatura Apostólica, el regreso a Tabio por la carretera del norte durante el cual Mara le había hecho una muy completa lista de lo que para ella habían sido o podrían ser pistas, su llegada a la cabaña del viejo y el descubrimiento del subterráneo, la sorpresa con el hallazgo del cuadro del unicornio con su marco de oro puro, que decidieron dejar en la recámara oculta, el encuentro con la extraña caja fuerte, la decisión conjunta de que él llevara la caja fuerte a su casa para intentar abrirla, y la sensación que estaba experimentando desde entonces, como un presentimiento de que cada vez se acercaba más al final de su búsqueda, que tendría éxito si conservaba la paciencia y mantenía sus sentidos en alerta roja, como diría Zacarías. Finalmente pudo destacar dos detalles que era necesario revisar: en primer término tenía que examinar el estuche con los 64 hexagramas del I Ching grabados en cada uno de los tubitos de óleo, que había recibido Antonia Cruz; y en segundo lugar, el ábaco que había recibido Felipe Gutiérrez en el cual le había llamado la atención la leyenda inscrita en chino y en inglés que el arquitecto había traducido como “Hecho en Hong Kong. Primer año del dragón. Siglo XIX”. Con estas reflexiones rondando su mente no podía conciliar el sueño; entonces, dedicó el resto de la noche a leer los cuadernos de Andy que le había proporcionado Toya en la cabaña… Concluida la lectura, poco antes del amanecer, se fue a dormir.
Cuando abrió los ojos, el sol de las diez de la mañana se filtraba por la ventana de la pequeña cabaña que había construido un año antes en el predio de sus padres; media hora después decidió llamar a Ana Martell para que le diera el número telefónico de Antonia Cruz… En su conversación con la pintora, se enteró de la tarjeta de Angélica María Acosta, joven de veintiocho años que había sido buena amiga de Zacarías, ejercía como profesora de matemáticas en varias universidades de Bogotá y era una mujer, según opinión de su difunto amigo, “con la belleza, la sabiduría natural y la apariencia de una princesa tribal de las Islas del Pacífico Oriental…”. Respecto a su número telefónico, Chacho inmediatamente captó que no sólo era capicúa sino que tenía en sus extremos las mismas cifras (43 – 34) de las placas de la camioneta del Cardenal. Con relación a los tres unos del medio, pensó que podrían ser otros dos hexagramas del I Ching, el 1 Khien: Cielo; y el 11 Thâi: Prosperidad… Incluso, las iniciales del nombre de la profesora: AMA, le daban el carácter de pista adicional e importante. Finalmente, Antonia se comprometió a llevar esa tarde el estuche a Carambola para que Chacho lo examinara. Después de la conversación con Antonia, Chacho permaneció un buen rato reflexionando sobre las piezas de información que tenía entre manos y decidió anotarlas en su libreta.
Siguiendo una corazonada, marcó el número telefónico de la profesora de matemáticas, pero le respondió una grabación. Dejó un mensaje identificándose y pidiéndole a Angélica María que le devolviese la llamada. Al otro lado de la línea, la joven, siguiendo instrucciones, llamó inmediatamente a un número telefónico en Bogotá: “Ya hizo contacto, su numero de celular es 315 360 3656…”.
Después de almorzar, antes de visitar a Felipe Gutiérrez para revisar el ábaco, Chacho consultó un calendario chino y estableció que el último año del Dragón había sido el año 2000; y el primero, que aparecía en una tabla correspondiente al siglo XX, había sido 1904; entonces, con el simple procedimiento de restar consecutivamente 12 años (cada 12 años se repite un animal en el calendario chino) a partir de 1904, pudo determinar que el primer año del Dragón del siglo XIX había sido 1808. “Muy interesante, pensó, los números romanos también se pueden leer en las dos direcciones: XIX es capicúa, igual que XX, pero este ábaco, como diría Zacarías: ‘Fue construido en el muy capicúa año 808 del segundo milenio de la Era Cristiana’. Veremos qué encuentro en casa de Felipe…”
Judith, la esposa de Felipe, abrió la puerta del edificio en el cual funcionaba la Academia de Informática, saludó a Chacho y le hizo seguir. Al parecer el joven había llegado en el preciso momento en que estaban haciendo una competencia entre Felipe y su hijo Jacobo. Judith explicó que su esposo usando una calculadora se enfrentaba a su hijo que manipulaba el ábaco, que el niño ya dominaba para sumas y restas. Jacobo había desafiado a su papá para ver quién era más rápido. Judith le dijo que hasta ese momento habían hecho cuatro ejercicios de los cinco que había dejado Andy con las instrucciones para manejarlo, pero como iban empatados le gustaría que Chacho les ayudase para dirimir el empate… el joven se prestó gustoso a participar en el juego y dictó las cifras del último ejercicio:
“…6.500 + 12.330 + 4.201 + 10.194 + 918 ¿total?”.
El primero que respondió fue Jacobo quien le entregó, veloz y orgulloso, un papel con el resultado, tal como había venido haciendo con su madre. La cifra dejó perplejo a Chacho…: 34143.

* * *

En torno a la mesa de ocho puestos en la sala de operaciones de la mansión se encontraban el Cardenal, el maestro Amín, Gerardo Bawer y Angélica María Acosta. El maestro Amín tomó la palabra y dijo:
—Con Su Eminencia como testigo, quiero ratificar que ustedes dos han cumplido todas las pruebas iniciáticas para ser aceptados como miembros permanentes de OCTO PAX en Colombia. En este país, que se encuentra bajo mi jurisdicción, los ocho miembros vitalicios y permanentes del Consejo Nacional deben ser identificados por un nombre clave y por tal razón he de hacer la designación correspondiente: tú, Angélica, serás conocida como Murevia; y tú, Gerardo, serás conocido como Emmanuel. Como ustedes saben, al fallecer uno de los ocho miembros de este Consejo su sucesor deberá ser seleccionado para pasar las pruebas correspondientes entre los discípulos que cada uno de ustedes nomine; ahora, les daré las instrucciones pertinentes para el ritual de juramento, que se hará el día en que completemos el último reemplazo que está pendiente por designar, desde que fallecieron nuestros amados hermanos Andy, Zacarías y Eva, que pereció en un accidente de aviación a finales de enero. Tú, Murevia, serás la única mujer en el grupo, y estoy convencido de que tu ejecutoria será tan destacada y eficiente como la de tu predecesora… Reemplazarás a Eva. Y tú Emmanuel reemplazarás a Anders von Post, que usaba Odín como nombre clave.
El maestro Amín prosiguió por un buen rato instruyendo a los dos nuevos adeptos y respondiendo todas sus preguntas. Cuando hubo terminado, el Cardenal se puso de pie y en tono solemne dijo:
— En mi condición de presidente del Consejo Supremo de nuestra organización a nivel mundial, me complace darles la bienvenida a OCTO PAX.

* * *

Una vez en su cabaña, Chacho agregó a la lista la cifra calculada por el hijo de Felipe casi convencido de que la combinación para abrir la caja fuerte estaba en esas cifras, en el supuesto de que correspondiesen a hexagramas del I Ching. Tomó el estuche con los 64 tubitos y procedió a examinarlos minuciosamente, uno por uno; al concluir había separado cuatro que se distinguían del resto por un círculo alrededor del correspondiente ideograma1 y con ayuda del libro de Cordiglia que había pertenecido a Andy estableció que eran: el 1, Khien – Cielo; el 11, Thâi – Prosperidad; el 34, Ta Kwang – Gran Fuerza; y el 43, Kwâi – Decidir. Entonces no le cupo ninguna duda: la combinación para abrir la caja fuerte la encontraría manipulando esas cifras:

34 – 43. Barrita de tinta de Ana María Zapata Paz
34 – 11 – 43. Barrita de tinta de Martina Leliushenko
43 – 34.  Placas diplomáticas de la camioneta
43 – 1 – 11 – 34. Número telefónico de Angélica María Acosta
34 – 1 – 43. Cifra calculada en el ábaco
1 – 11 – 34 – 43 Tubitos de óleo de Antonia Cruz

Chacho recordó que alrededor de la perilla con los hexagramas grabados, había un redondel con cuatro muescas, dos a la izquierda y dos a la derecha. Este detalle indicaba que la combinación debería funcionar haciendo girar el primer número hacia la izquierda, el segundo hacia la derecha, el tercero hacia la izquierda y finalmente el cuarto hacia la derecha. Por supuesto, era imprescindible desbloquear la perilla a partir de la contraseña, antes de comenzar a ensayar diferentes posiciones para los números de los hexagramas. Por lo menos había establecido que la combinación debería tener cuatro números diferentes, lo cual descartaba los números de las dos barritas de tinta, los de la cifra calculada en ábaco, y los de las placas diplomáticas.
A las diez de la noche, Chacho cansado por el esfuerzo mental pero satisfecho de haber reducido el problema a su última dimensión: descubrir la contraseña, decidió tomarse un descanso antes de regresar a sus cavilaciones… Recostado en un sillón se durmió por un buen rato. Al despertar lo primero que vino a su mente fue un comentario de Andy que había leído en el quinto cuaderno, y le había llamado la atención pues le había parecido un dato un tanto fuera de lugar. Regresó al texto y leyó: “Cada una de estas máquinas estaba dotada de un mecanismo electrónico, diseñado por Vicente, para permitir el acceso al sistema mediante la digitación de una contraseña que variaba cada veinticuatro horas; así pues, la contraseña diaria correspondía al nombre de una runa, según el Futhark antiguo, en su versión islandesa”.
Con su propia tabla del Futhark antiguo, el joven se dedicó a ensayar los nombres de las runas tanto en islandés como en inglés y en español. Comenzó por la más obvia: THURISAZ – DOOR – PUERTA; siguió intentando con las otras cuatro runas del mensaje de Mara, y agotó las veinticuatro posibilidades de su tabla, sin ningún resultado positivo. Sin darse por vencido pensó en otras posibilidades: combinación de letras entre dos o más runas, combinaciones del nombre de una runa en los tres idiomas; esto solamente le daba una inmensa gama de posibilidades… “¿Cómo no se me había ocurrido antes?”, se preguntó Chacho: ¡La runa veinticinco! ¡La del dios Odín! Se apresuró o digitar el nombre de la deidad y el sistema aceptó la contraseña y liberó la perilla. Al tercer intento, con la combinación 43 izquierda, 11 derecha, 1 izquierda y 34 derecha, finalmente la caja fuerte de abrió.
En el interior de la caja, solamente había dos sobres de lona de color caqui sellados en el extremo superior por una banda de cuero con ojales de acero por entre los cuales pasaba una cadena, también de acero, asegurada con un candado de clave, réplica de la cerradura de la caja fuerte en tamaño más reducido y sin el sistema electrónico, el cual supuso Chacho que podría abrir, como llegaría a comprobar más tarde, usando la misma combinación de la caja.
El primer sobre estaba dirigido a Chacho e iba marcado con una advertencia que denotaba su carácter secreto. El segundo sobre tenía una leyenda marcada en tinta negra que decía:

LEGADO DE ANDERS VON POST
PARA SER ABIERTO ÚNICAMENTE EN SESIÓN PLENARIA DE LOS DOCE ALBACEAS COMPLETOS, CUYOS NOMBRES DESIGNO A CONTINUACIÓN:

LEÓN ROJAS
VICTORIA VILLA
ANITA MARTELL
ZOCCO BATTIANI
RICARDO BERRÍO
RENATA ZULUAGA
GENARO REYES
LUZ AMADA TRIANA
GABRIEL MARTÍNEZ
MARGARITA PAZ
ELSA BERGGREN
ULDARICO MEDINA

1 En casi todas las versiones escritas del I Ching se incluyen 64 ideogramas del chino mandarín, cada uno de los cuales corresponde a un hexagrama conformado por seis líneas que pueden ser enteras para representar el YANG y partidas para el YIN. Cada hexagrama corresponde a una combinación diferente de trigramas. Un trigrama es un gráfico de tres líneas, enteras o partidas, de cuya combinación surgen los ocho trigramas básicos, a partir de los cuales se conforman los 64 hexagramas. Cada hexagrama consta de dos trigramas que se trazan uno encima del otro y se conocen como trigrama superior e inferior. En todas las versiones del I Ching, cada ideograma aparece con la transliteración del significado correspondiente en chino y su significado en la lengua a la cual ha sido traducido; Ejemplo: ideograma No.1 -

Hexagrama

trigrama superior – transliteración: Khien: Cielo.

trigrama inferior

Espera la próxima semana el capítulo XVIII
Tabio. Lunes 5 de marzo

2 Comentarios

Pancho,no solamente a el tal chacho le produjo esfuerzo mental descubrir la contraseña..pero para mi avanzada edad con brochazo provinciano, crucificas mi mente tratando de descifrar tanto enredos literarios llenos de enigmas…estas narraciones minuciosas son excelentes para el guión de una pelicula de misterio.Cordia saludo

Mi querido Lucho. Tus comentarios semanales son tan estimulantes que los envidiaría cualquier escritor. Gracias.

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