Al Final de Mis Guerras. Memorias de un Nazi – Capítulo XVIII

Posted on : 06-03-2011 | By : kapizan | In : Al Final de Mis Guerras. Memorias de un Nazi, Capítulo XVIII - Tabio. Martes 5 de marzo, Novelas

4

Tabio. Martes 5 de marzo

Al amanecer del martes y en la intimidad de su pequeña cabaña, después de meditar por espacio de media hora, Chacho se preparó una taza de té inglés, se acomodó en el sillón que había pertenecido a Zacarías, encendió la pipa curva y con movimientos lentos y cuidadosos abrió el sobre de lona dirigido a él. De su interior extrajo una carta manuscrita con la letra del viejo, regresó al sobre de lona y una vez más leyó el rótulo marcado en el anverso: “CESAR AUGUSTO CORREA. C.A.C.”, con letras negras que destacaban en el color caqui de la lona, debajo de las cuales había una advertencia en inglés, en letras de molde, con tinta indeleble de color rojo escarlata:

TOP SECRET
ONLY FOR YOUR EYES

Cuando Chacho tuvo el contenido en sus manos lo miró detenidamente, respiró profundo, lo colocó sobre una pequeña mesa circular que había pertenecido a Zacarías quien la usaba para arrojar las tres “sapecas” (monedas chinas) o manipular las varitas de milenrama cada vez que consultaba el libro de las mutaciones. Sonrió satisfecho, bebió un sorbo de té y se dispuso a leer el mensaje que el viejo le había dejado:

Querido Chacho:

¡Felicitaciones! El hecho de que tengas este mensaje a la vista significa que has interpretado cabalmente todas las pistas y las claves que hemos dejado. Seguramente recordarás las prolongadas sesiones en que Zacarías, tú y yo nos dedicábamos a resolver enigmas; con estas prácticas te fuimos entrenando para que lograras resolver el embrollo que organizamos, entre otros propósitos, para probar tu capacidad de llegar al fondo de este asunto y convertir esta búsqueda en tu proceso iniciático para que seas el sucesor de Zacarías como miembro, permanente y vitalicio, de OCTO PAX. Obviamente, hay dos cosas que no sabes aún: las circunstancias reales de nuestras muertes y el significado de OCTO PAX.
Desde hace tres años, a nuestro amigo le fue detectada una enfermedad terminal; por decisión propia, no quiso llegar a la dolorosa fase final de su enfermedad y con la ayuda de Gabriel Martínez, que expidió el certificado de defunción por infarto del miocardio, ocultó el último acto de su vida que tuvo lugar, en la tranquilidad de su estudio, a la una de la tarde del primero de noviembre del año 2001, por el simple procedimiento de ingerir una cápsula de cianuro.
En esa época ya teníamos listo el montaje para dejar la serie de pistas que los han conducido hasta este punto. Por mi parte, seguí el ejemplo de Zacarías para abandonar este mundo, el veinte de febrero a las dos de la tarde en San Sebastián del Bosque. Escogí esta fecha capicúa como una pista adicional para despertar la atención de mis amigos de Tabio, cosa que seguramente se logró pues de lo contrario no estarías leyendo esta carta. Mi motivo fue diferente al de Zacarías, pues a pesar de que me encuentro en perfecto uso de mis facultades físicas y mentales, creo que he vivido lo suficiente y no quisiera que el inevitable deterioro de mi cuerpo y de mi mente, con algunos años más de vida, pudiere atrasar la ejecución de mi última voluntad o alterar la claridad de propósito que al respecto tengo; por otro lado, OCTO PAX me advirtió que una organización mercenaria dedicada a cazar nazis ha descubierto mi paradero, conocen la existencia de mi fortuna y quieren apoderarse de ella, para lo cual es muy posible que hagan daño a algunos de los seres que más amo en Tabio, con el fin de presionarme a tomar decisiones que no estoy dispuesto a asumir. Así pues, en paz conmigo mismo y reconciliado con los espíritus de todos aquellos a quienes hice daño, opté por buscar en esa fecha el merecido regreso a la morada de mis antepasados y de seres como Erika, Karl, Ulrika y mi madre, en cuya compañía, estoy seguro, el Creador no me privará del auténtico reposo del guerrero.
Imagino tu sorpresa y tu pregunta lógica: ¿qué pasaría si no hubiesen logrado resolver el enigma? Nada, pues el plan alterno estaba a cargo de Gerardo Bawer, a quien dejé instrucciones precisas para distribuir la fortuna en diamantes y otros valores que he legado; en ese caso, sencillamente no hubieses pasado la prueba para ingresar a OCTO PAX.
Nuestra organización recibe el nombre en latín de OCTO PAX, pues sus fundadores eran ocho; a medida que la organización fue creciendo bajo un esquema de células, se estableció que cada célula, incluido el Consejo de Gobierno, debería estar conformada por ocho personas, provenientes de diferentes credos religiosos o corrientes filosóficas, cuyo mayor interés en la vida fuese propender por la paz en sus países y en el mundo entero. OCTO PAX tiene un carácter ultra secreto por razones de seguridad, pues muchas de sus operaciones desbordan la legislación vigente en diferentes países.
Zacarías, que te llegó a conocer muy bien como un hombre amante de la paz, te nominó como candidato a sucederle en el Consejo Directivo de OCTO PAX en Colombia. Juntos, esbozamos un proyecto específico para el cual creímos que tú estás muy bien calificado y estuvimos seguros de que podrás llevarlo a la práctica en su fase de ejecución, a partir del momento en que se difunda entre los albaceas el contenido completo de mi testamento y tú hayas cumplido el ritual de aceptación, en el cual participarán como nuevos adeptos Gerardo Bawer que será mi reemplazo, y Angélica María Acosta, que reemplazará a Eva Guevara que pereció el pasado 31 de enero.
Lo primero que debes hacer es comunicarte con Angélica María al teléfono que ya descubriste y seguir sus instrucciones para que puedas ponerte en contacto con el maestro Amín, que dirige las operaciones de OCTO PAX en Colombia y aclarará cualquier duda que puedas tener respecto a la organización.
La caja fuerte, cuya clave lograste descifrar, es para tu uso en la preservación de los documentos que estimes conveniente; y el óleo de Toya con el unicornio deberá ser colgado en Carambola como patrimonio colectivo, excepto el marco de oro y los dos diamantes, que forman parte de los recursos que he legado y sobre cuyo uso serán instruidos, posteriormente, los albaceas.

Amorosamente,

Andy”.
P.D. Respecto a las placas capicúa te diré, para que no te queden cabos sueltos, que la única auténtica es la de la Nunciatura, las de los Mercedes eran falsas.

Chacho, conmocionado y nervioso, decidió servirse un whisky doble para serenarse antes de marcar el número telefónico de Angélica María Acosta. Nuevamente le contestó una grabación, que en este caso iba dirigida a él… Una voz femenina le pedía que se comunicara con un número de teléfono celular, que se apresuró a digitar. Al otro lado de la línea, una voz amable y clara, en español con marcado acento alemán, le dijo:
— Buenas noches César Augusto, hablas con Rudolf Spengler. Mi nombre Sufi es Amín. No tengo el gusto de conocerte personalmente, pero seguramente sabes de mi existencia a través de los cuadernos de Anders von Post. En dos horas un Mercedes Benz negro, cuyas placas conoces, te recogerá en Tabio para traerte a la sede de la organización que, como puedes suponer, es la misma mansión hasta la cual seguiste el domingo al vehículo de la Nunciatura Apostólica. Te agradecería que avises a los albaceas para que se reúnan esta tarde a las seis, en Carambola; allí los recogerá un vehículo para traerlos a la mansión, en donde les haremos conocer el legado completo de Andy…
Alrededor del medio día, en la sala de operaciones, el Cardenal, Rudolf y los otros dos adeptos atendían las inquietudes que planteó Chacho respecto a las actividades de OCTO PAX. Al final de la reunión Rudolf le indicó a Chacho que la totalidad de la fortuna de Andy en diamantes, joyas, piezas de oro, efectivo y títulos valores era cercana a los trescientos millones de euros; que, con excepción de una porción mínima que dejaba a todos aquellos de sus herederos, y de quinientos mil euros con los cuales se constituiría un fondo educativo destinado a financiar estudios superiores de jóvenes tabiunos, a fortalecer el alcance del proyecto “Locos por la Paz” ideado por los profesores de tango, y a construir una planta de tratamiento de agua con el fin de mejorar éste servicio en el municipio; el resto entraría a engrosar el patrimonio de OCTO PAX, el fondo de medio millón de euros sería administrado por los doce albaceas.

Le explicó también que el proyecto que estaría bajo su responsabilidad era conceptualmente muy simple pero costoso, y en alguna forma arriesgado, pues era poco ortodoxo pero podía contribuir a la paz mediante la adquisición de armas en el mercado negro y, eventualmente, la interceptación para capturar cargamentos de esa naturaleza, con el propósito de transformar las armas en herramientas de labranza o maquinaria agrícola, en las instalaciones de una planta que para el efecto sería construida en una isla privada que la organización poseía en el Pacífico. Enfatizó la importancia de mantener el secreto incluso con los albaceas, a quienes OCTO PAX se les presentaría como una fundación sin ánimo de lucro que ante los organismos fiscales figuraba como Fundación para la Investigación Científica en América Latina.

* * *

Guiados por el oriental y asombrados por la sobria y elegante decoración, los albaceas recorrieron un pasillo de aproximadamente treinta metros de longitud, a cuyos costados pudieron apreciar un amplio comedor con una mesa de estilo victoriano apropiada para atender un banquete con veinticuatro comensales, un salón de conferencias con sillones de cuero dispuestos en forma de foro, un estrado con una mesa y un podium para panelistas. Al fondo del pasillo, una sólida puerta de madera labrada se abrió para mostrar la imponente figura de un hombre maduro, coronado por una escasa pero bien cuidada cabellera blanca, vestido con un cómodo pantalón de pana gris y un saco azul oscuro de lana que cubría una camisa blanca de algodón y una bufanda de seda; el atuendo le daba un aspecto informal que les hizo sentir cómodos. Se presentó como Rudolf Spengler, hijo del mejor amigo de Andy, quien había sido su padrino en la pila bautismal. Les explicó que éste le había hecho depositario de su testamento y, en su nombre, les pidió disculpas por la enredada forma en que el viejo había querido jugar con todos, sin pensar en las molestias que eso podría haberles ocasionado. “De todas maneras, – les dijo con una amable sonrisa -, así fue el viejo toda su vida y ya no podemos hacer nada al respecto”.
El interior del salón era una impresionante biblioteca con anaqueles circundantes repletos de libros de innegables antigüedad y valor. La iluminación era proporcionada por una gigantesca araña de cristal veneciano con lágrimas de murano. Acomodados en mullidos sillones, se sintieron relajados; incluso en algunos surgió la idea de estar protagonizando una escena cinematográfica en un escenario del siglo XIX, en el cual lo único anacrónico era el vestuario informal que solían usar en Tabio. Completamente relajados mientras comentaban, en voz baja entre ellos, sobre la magnificencia del lugar y la gentileza del alemán, fueron atendidos por dos jóvenes con facciones y kimonos orientales, que les sirvieron vino blanco deliciosamente frío en copas de cristal de Baccarat.
La simpatía, el ingenio y la amenidad en la charla que exhibió Rudolf, regadas generosamente con vino, lograron el efecto de calmar la ansiedad de los albaceas quienes, por momentos, olvidaban que el propósito de su visita a la mansión era conocer, finalmente, la verdadera última voluntad del viejo. Rudolf los entretuvo contándoles fascinantes anécdotas sobre el pasado que había compartido con su padrino y de los cuales Andy no había dejado mayores detalles en sus cuadernos… Poco antes de la media noche, Rudolf se puso de pie, como una indicación de que quería dar por terminada la reunión:
“Por esta noche es suficiente. Considérense como nuestros huéspedes. Hemos dispuesto habitaciones para todos ustedes, espero que se sientan cómodos y confortables. Para mañana a las ocho de la mañana están citados en el salón de conferencias, que seguramente vieron a pocos metros sobre el pasillo. Sus desayunos serán servidos en sus habitaciones después de las siete de la mañana. Buenas noches, que descansen y una vez más bienvenidos a la sede de nuestra fundación”.
Los albaceas pasaron la noche disfrutando la comodidad de los aposentos de la mansión, similares a los que puede ofrecer un hostal de cinco estrellas, incluidos implementos de aseo personal. El desayuno fue solicitado al gusto y servido por los jóvenes orientales. A la hora indicada y con una creciente expectativa, acudieron al salón de conferencias en donde les esperaban Rudolf y el Cardenal frente a una mesa dispuesta en el estrado. Rudolf les pidió tomar asiento en unos sillones colocados en forma de media luna frente al estrado y comenzó por presentar al Cardenal, quien daría comienzo a la reunión, como en efecto lo hizo en un tono jovial:
“La alegría me invade al verlos reunidos en esta memorable ocasión y se amplía al ver entre ustedes al nieto de Guissepe Battiani, un hombre bueno y generoso que me honró con su amistad hace ya muchos años… Antes de que Rudolf les informe la última voluntad de Anders Von Post, permítanme bendecirlos en el nombre de Dios, a quien pido les dé sabiduría para administrar el fondo de medio millón de euros, que nuestro amigo destinó para la educación superior de los jóvenes tabiunos y la construcción de la planta de tratamiento de agua, al igual que el dinero en efectivo que Andy dejó para cada uno de ustedes. Como sé que están ansiosos por saberlo, antes de que Rudolf lea la lista de las personas a quienes dejó cien mil euros, que los incluye a todos ustedes y al resto de personas que recibieron alguna de sus pertenencias, creo que es importante que lea personalmente un documento que forma parte del testamento de nuestro querido amigo…”.
El Cardenal hizo una pausa para permitir que los albaceas asimilaran el impacto de sus palabras, y a continuación dio lectura al siguiente texto:

LEGADO ESPIRITUAL DE ANDERS VON POST

“Todas las cosas tienen su tiempo, y todo lo que hay debajo del cielo pasa en el término que se le ha prescrito”
… tiempo de amor, y tiempo de odio; tiempo de guerra, y tiempo de paz.”
ECLESIASTÉS 3:1 y 3:8

El tiempo del amor y el tiempo de la paz han llegado. El periplo de mi existencia centenaria me ha permitido entender que todos los seres humanos somos energía, somos vida, somos efecto de una causa y esa causa es la fuerza omnipotente, omnipresente y omnisciente de Dios, que es el amor, que es el Universo.
Podemos imaginar el Universo como el verso único que constituye una hermosa sinfonía magistralmente orquestada por Dios. En consecuencia, debemos mantenernos conectados con su armonía, permitiendo que la presencia del Amor irradie en nosotros toda su energía, que la visualicemos y la percibamos en todas las formas animales, vegetales y minerales que nos rodean.
Para lograrlo, es necesario que nos desprendamos de todas las ataduras, que como un lastre nos impiden elevar el espíritu. Estas ataduras o apegos suelen ser de carácter egoísta o posesivo. Apegos por las personas, por los objetos, y entre ellos en particular, por el dinero; por las exigencias del mundo actual, que condicionan nuestros pensamientos y los gobiernan impidiendo nuestra libertad de acción. Apego es amor mal entendido. Ap-ego es egoísmo.
Si queremos alcanzar plenitud en nuestras vidas y una felicidad armónica y sostenida, permitamos que nuestros pensamientos positivos, es decir nuestros pensamientos amorosos, fluyan libremente como fluye el aire. En la medida en que logremos desprendernos de esas ataduras, nuestra conexión con Dios y con el universo será más próxima, más íntima, más intensa, y la abundancia nos colmará, precisamente porque ya no estaremos aferrados al angustioso proceso de buscarla. Jesús, el Cristo, anunció: “Encontrad primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura”.
En la etapa final de mi existencia, llegué a comprender que el reino de Dios y su justicia se encuentran en lo más profundo de nuestra alma; es equivalente a encontrar y preservar la paz interior. Una vez alcanzada la paz del espíritu, podremos percibir con absoluta nitidez que el cielo y el infierno, como lo reconoció hace algunos años el Papa Juan Pablo II, son estados del alma; por consiguiente, el cielo está a nuestro alcance, aquí, no existe otro lugar, y ahora, no existe otro tiempo. También entendí que la clave para abrir las puertas del cielo es el perdón. Mientras anidemos en nuestro corazón odios, rencores e incluso pequeños resentimientos, nos alejaremos cada vez más de la bienaventuranza y el júbilo que proporciona el vivir liberados de las nefastas cadenas que nuestro ego ha construido, con aparentes justificaciones, para que en vez de amar a nuestros semejantes busquemos la forma de perjudicarlos.

Logré interiorizar que el único pecado que existe es la falta de amor. Cuando comprendemos esta gran verdad, aprendemos a perdonarnos y a perdonar, con lo cual nos liberamos de culpas, originalmente creadas por patrones y creencias de origen cultural, dogmático, eclesiástico, o derivado de un mal entendimiento de nuestras experiencias. Olvidamos entonces el principio de oro: “No hagas a nadie lo que no te gustaría que hiciesen contigo”. A partir de esta comprensión se allana el camino, se facilita la transformación de nuestros pensamientos negativos dictados por el ego, y aprendemos a escuchar la dulce y amorosa voz de nuestro Yo Supremo, que es Dios obrando en nuestro interior y guiando nuestros pasos con seguridad, por el sendero que nos llevará a fundirnos con su esencia infinita.
Aprendí que el desarrollo espiritual es una fascinante aventura, que los seres humanos con frecuencia lo confundimos con la celebración de rituales, con la práctica de invocaciones, jaculatorias y mantras, que no pasan de ser expresiones casi mecánicas y momentáneas, que pierden su efecto al ser suplantadas en nuestra mente por pensamientos poco amorosos y de juicio hacía nuestros semejantes. Como aventura maravillosa, el desarrollo espiritual no tiene nada que ver con símbolos y códigos o con manifestaciones externas, tiene que ver con la aceptación y el disfrute del presente, que es un hermoso obsequio que la vida nos da para que lo disfrutemos a plenitud, dejando atrás el pasado que suele generarnos culpas y remordimientos, sin pre-ocuparnos por el futuro que no existe y no sabremos cómo vendrá, pues no tiene sentido que la incertidumbre del porvenir se convierta para nosotros en causa de ansiedad provocada por el miedo, que nos impide el gozo de las cosas hermosas y simples que rodean el ahora. Vivir el aquí y el ahora fue la mejor forma que encontré para lograr una comprensión de la eternidad, para llegar a entender que si mantenemos nuestra conciencia en el ahora veremos la muerte como una transición de nuestro espíritu que siempre es y será, está y estará, viviendo en la dimensión que le corresponda a su proceso evolutivo individual.
En los relatos que describen los episodios más importantes de mi vida, he dejado algunas reflexiones que refuerzan éstos, mis pensamientos finales sobre el amor y la existencia; por eso quise compartirlas con ustedes, como quiero compartir ahora lo que para mí representó una guía, una pauta a seguir y un marco de referencia para tratar de ser cada día mejor. Me refiero a lo que un Curso de Milagros llama “Características del Maestro”, partiendo del enunciado de que todos podemos ser maestros de Dios, pues vinimos a este mundo a enseñar lo que tenemos que aprender. Esto que he comprendido quiero transmitirlo; por ello, les encomiendo que cultiven cada una de esas características, auténticas virtudes, tomándolas como un norte hacia el cual orientar sus vidas, tratando siempre de avanzar en su perfeccionamiento consciente, hasta llegar a convertirlas en parte integral de su forma de ser, de pensar y de actuar. Tengan entonces cada día más CONFIANZA, y atrévanse a volar con las alas del águila, en vez de las débiles alas del gorrión. Mantengan en todo momento la HONESTIDAD, procurando que haya siempre congruencia entre lo que piensan, lo que dicen y lo que hacen, con lo cual jamás estarán en conflicto con ustedes mismos en ningún nivel y les será cada vez más difícil, estar en conflicto con algo o con alguien. Aprendan que juzgar es deshonesto y cultiven, frente a todos sus semejantes, la TOLERANCIA que les permitirá aceptarse en las diferencias y alcanzar la armonía en la convivencia. Actúen inspirados en la MANSEDUMBRE, evitando a toda costa la violencia y la agresión mental, verbal o física hacia sus semejantes. Sepan que el ser mansos de corazón es el mejor camino para alcanzar el JÚBILO, que surge cuando el miedo, instrumento del ego, comienza a diluirse. Aprendan a ser sencillos, a no tratar de imponer a otros sus ideas y sus conceptos, con lo cual tampoco tendrán que defender los suyos y disfrutarán el goce de la INDEFENSIÓN. La GENEROSIDAD es algo que deben aprender a experimentar dando siempre lo mejor de ustedes mismos, sin sentido de pérdida y sin esperar nada a cambio. Recuerden que una virtud crucial, reconocida como la madre de todas las virtudes, es la PACIENCIA, y comprendan que “la paciencia infinita es la única que produce resultados inmediatos”. Mantengan siempre la FE interior, como un motor permanentemente encendido que impulse su pensamiento y su acción. Finalmente, obren siempre con MENTALIDAD ABIERTA, que en última instancia es la que habrá de conducirlos a descubrir la magia y la fuerza del perdón.
Amorosamente,
Anders Von Post

* * *

Esa noche, en San Sebastián del Bosque, al calor de la chimenea y con una copa de brandy en sus manos, León y Toya hacían planes sobre cómo invertir los cien mil euros, casi trescientos millones de pesos colombianos, que les había dejado el viejo a cada uno.
Mientras la pareja de pintores y los demás beneficiarios de Andy hacían algo similar con sus respectivos legados, en Bogotá, en el salón de operaciones, el Cardenal Petrelli tomaba el juramento de lealtad hacia OCTO PAX por parte de Murevia, de Emmanuel y de Chacho, que en adelante se conocería con el nombre clave de Sigfrid, como reemplazo de Zacarías Zuluaga quien había sido conocido en la organización con el nombre clave de Capicúa.

FIN

4 Comentarios

Que belleza!lo mejor del cuento indudablemente ha sido el legado espiritual del viejo ANDY,es una lección de vida para meditar y aplicar en nuestras vidas..los 100mil euros solo sirven para los tintos.Un fuerte abrazo

Mil gracias mi querido Lucho. Lo mismo que tu escribiste sobre el legado espiritual de Andy, o conceptos similares, me han expresado verbalmente otro lectores. Tu fidelidad como lector y comentarista de la obra de principio a fin, compromete mi gratitud imperecedera. Un abrazo.

Que bello!!!! es una pieza de prosa de incalculable valor espiritual y moral que a muchos nos hace falta. Personalmente me siento afectado por lo que he leído; aunque soy un hombre honesto, o porque lo soy, me ha impactado profundamente la reflexión de Andy y me siento animado para adoptar ese discurso y transmitirlo cada vez que pueda, a otros.

Gracias mi querido Roberto por tu estimulante comentario.Cordial saludo

Dejar comentario

Gathacol.net