Operación Capicúa Capítulo XIX

Por : kapizan
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TABAT

El último ganimediano de mi lista respondía al nombre cósmico de Tabat y al mundano de Gamal Hassan, nacido en El Cairo. El viaje a la isla se realizó a mediados de agosto de 1990, igual que en los años anteriores, sólo que en esta ocasión el piloto fue Gamal y el copiloto Alfredo, quien como la primera vez, fue teletransportado desde la pista de aterrizaje de la isla hasta la nave de la confederación. Tabat, un hombre de contextura atlética, estaba ataviado con traje color caqui de dril de dos piezas tipo safari y sombrero australiano, cuya amplia ala le daba sombra a su rostro de tez cobriza, nariz aquilina, bigote delgado, ojos negros y pelo castaño oscuro.

El área de entrenamiento a cargo de Tabat era la nueva tecnología extraterrestre que se estaba preparando en un laboratorio intraterreno en la Peña de Juaica. Con el aprendí que la confederación había desarrollado un aparato denominado “separador molecular” para ser usado en combinación con un “rayo antigravitacional”; según su versión, esos dos aparatos serían utilizados para movilizar objetos o construcciones entre un lugar y otro; en sus palabras:
― El separador molecular, desprende la masa de su base y con el rayo antigravitacional, se desplaza para situarlo en otro lugar; es la misma metodología que mis antepasados extraterrestres utilizaron en la construcción de las pirámides en Egipto y en tierra de los Mayas.

Resultaba obvio que la humanidad no estaba preparada para utilizar ésta tecnología; basta imaginar que podría hacer un criminal con el separador molecular y el rayo antigravitacional. Cosas tan locas como mover el edificio de la Casa Blanca a un punto indeterminado en mitad del desierto de Arizona.

Otro de los avances científicos disponible en el laboratorio intraterreno, era un “restaurador molecular”, con el cual en cuestión de segundos se pueden reconstruir tejidos humanos destruidos, como en el caso de la joven elegida que resultó herida de bala. Con el también aprendí que para la teletransportación se usa un pequeño aparato, similar al control de un televisor que emite dos rayos: uno de color verde que paraliza a cualquier agresor antes de teletransportarlo a la nave prisión de la Confederación; y otro de color violeta que utilizamos para teletransportarnos desde cualquier sitio, a la nave que sobrevuela la tierra o al laboratorio intraterreno.

Terminado mi entrenamiento con Tabat, regresé a Cali con la sensación del estudiante que termina las materias y debe esperar un tiempo para su graduación.

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