La Leyenda de los Mafuchinos – Capítulo I

Por : kapizan
En : I - Mensaje de la princesa Dialid, La leyenda de los Mafuchinos, Novela Infantil

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PRIMERA PARTE
LOS GNOMOS QUE LLEGARON CON COLÓN

I
MENSAJE DE LA PRINCESA DIALID

Montañas de los Andes, año 2018.

Antes de que empieces a conocer las aventuras de Binaroti y Petrochi, los gnomos que llegaron con Cristóbal Colón, es bueno que sepas que en este planeta hay varias dimensiones paralelas que se mueven en el mismo espacio pero en diferentes tiempos y con distintas velocidades. Una de ellas la habitamos nosotros, los humanos, y la compartimos con seres de los reinos animal, vegetal y mineral. Se le conoce como tercera dimensión. Otra, es la llamada quinta dimensión, o mundo mágico, en donde viven los gnomos, los pigmeos, las sirenas, las hadas, los magos, los unicornios y otros bellísimos seres, todos plenos de amor y de sabiduría. Entre ellos viven animales nobles como los caballos, los perros, los gatos, las águilas, las palomas y los búhos que pueden pasar de un mundo al otro para cumplir misiones específicas. Al cruzar el portal para ingresar a la quinta dimensión, los animales que provienen de la tercera adquieren inmediatamente un tamaño proporcional al de los gnomos; no así los humanos, que deben beber un elíxir especial que les ofrecen los gnomos antes de ingresar, para que puedan disminuir su tamaño. Al regresar unos y otros a la tercera dimensión, recuperan su tamaño original.

En la quinta dimensión todos los animales y las plantas hablan el lenguaje de los animales y las plantas, pero además dominan el idioma de los gnomos que es igual al de los habitantes humanos del mismo territorio. Así por ejemplo: los gnomos españoles hablan castellano, los italianos hablan italiano, los franceses hablan francés y los ingleses hablan inglés.

Quiero contarte además que la tercera dimensión está protegida por los cuatro elementales de la naturaleza, conocidos como: Salamandras en el elemento fuego; Ondinas en el agua; Silfos en el aire; y Gnomos en la tierra. Estos últimos tienen forma humana pero son muy pequeños pues apenas miden treinta y tres centímetros de estatura ― tan bajos que pueden pasar sin agacharse por debajo de un taburete―. Los gnomos poseen características culturales, morfológicas y fisiológicas similares a las de las personas que viven en los territorios de Europa o Asia. En África y en los pueblos indígenas originarios de América recibían el nombre de pigmeos. A raíz de la llegada de los españoles al nuevo continente, como veremos en este relato, los pigmeos indígenas se mezclaron con gnomos provenientes de Europa y con pigmeos africanos, con lo cual dieron origen a los mafuchinos: una nueva raza mestiza de seres diminutos.

Los humanos de la tercera dimensión no pueden ver ni escuchar a los gnomos. Solo pueden hacerlo y hablar con ellos los niños que tienen amigos “imaginarios”, al igual que los ancianos de corazón puro. Ellos están conectados con esta hermosa dimensión pues la bondad de su corazón y la pureza de su espíritu les dan ojos y oídos para ver y escuchar lo que ocurre en ese mundo extraordinario. También, suelen ser invitados por los gnomos a vivir experiencias fantásticas como disminuir su tamaño al de sus pequeños amigos, volar sobre el cuello de un águila, navegar sobre el lomo de un pez, galopar sobre un perro, o saltar a horcajadas en el espinazo de un gato, como si de un caballo se tratase.

Entre estos mundos paralelos se encuentra la cuarta dimensión que tiene dos planos: uno luminoso y bellísimo conocido como plano etérico y otro oscuro y maligno conocido como plano astral. En el plano luminoso están los espíritus de los seres que en vida fueron bondadosos y que suelen tener como morada frondosos árboles, mientras esperan el momento de volver a encarnar en la tierra. Por su lado, en el plano astral están atrapados los espíritus malignos de quienes fueron perversos en su vida e hicieron mucho daño. Estos seres deambulan eternamente sin rumbo y solo se comunican con animales rastreros como las serpientes, los animales ponzoñosos y las aves carroñeras como los buitres y los zopilotes o de gran maldad como los cuervos.

También es bueno que sepas que la vida en la quinta dimensión no siempre ha sido armoniosa y pacífica. Hace setecientos años, a la altura del año 1200 de la Era Cristiana, los gnomos de Europa se dividieron en dos grupos y hubo una terrible guerra que finalmente ganaron los Gnomos kardianos, o verdes, que lograron desterrar a los perversos Gnomos burkinos, o morados, y expulsarlos hacia la cuarta dimensión. Allá viven en cuevas en el plano astral al lado de los espíritus malignos. Después de la expulsión, a los morados les era imposible ingresar a la quinta dimensión. Sin embargo, Vangar, el jefe de los morados expulsados que era un químico notable, logró preparar un bebedizo que les permitió infiltrarse disfrazados de verdes y permanecer unas horas en la quinta dimensión, con el ánimo de secuestrar gnómidas y llevarlas a la cuarta dimensión como esclavas.

El cuerpo físico de estos pequeños envejece mucho más lento que el de los humanos y pueden vivir entre quinientos y seiscientos años. La edad adulta la alcanzan a los cincuenta años cuando están aptos para reproducirse. Al final de su vida, los gnomos y los pigmeos abandonan su cuerpo físico y trascienden al séptimo cielo en donde permanecen sus espíritus por toda la eternidad. Cuando un Gnomo muere por accidente o por cualquier otro motivo, su espíritu va al plano etérico de la cuarta dimensión, en donde espera el momento para volver a encarnar, teniendo como morada un frondoso árbol o un arbusto lleno de flores de hermosos colores.

Para terminar, quiero revelarte el coro del himno mafuchino que debes cantar para poder ingresar al mundo mágico de la quinta dimensión:

Macacafú, fuchi fú fuchi fú…
Fuchilurí macá.
Túa, cuacuatúa, cuacuatúa Túa tuá.
Ostra chirulí macá, Ostra chirulí macá,
Túa cuacuatúa, cuacuatúa Túa tuá.

Espero que disfrutes esta visita al mundo mágico de los gnomos, los pigmeos y los mafuchinos.

Amorosamente,
Princesa Dialid

Gathacol.net