El león sediento

Posted on : 13-05-2013 | By : kapizan | In : Cuentos, Desde la Tradición Oral

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Un viejo cuento de la tradición Sufí nos relata la historia de un joven león que llegó un día caluroso a la orilla de un lago de aguas apacibles con el ánimo de calmar su sed. Al aproximarse a la orilla vio su imagen reflejada en el agua y pensó: “este lago debe pertenecer a este león; debo tener mucho cuidado con él”. Entonces se retiró atemorizado a esperar que el león dueño del lago se alejase. Tras esperar un buen rato, acuciado por la sed, buscó otro lago pero no lo encontró y decidió regresar. Lamentablemente al asomarse volvió a ver al león cuya presencia le obligó a retroceder.

Unos minutos después volvió a intentarlo y, al ver al león, abrió sus fauces de forma amenazadora, pero al comprobar que el otro león hacía lo mismo, sintió terror y nuevamente salió corriendo; como la sed persistía, lo intentó varias veces, pero siempre ante la imagen del león, huía espantado.

La sed, cada vez más intensa, lo llevó a tomar la decisión de beber agua del lago sucediera lo que sucediera. Así lo hizo. Y al meter la cabeza en las aguas, comprobó que el león había desaparecido.

4 Comentarios

Extraordinario. Franco D’eterioro es superado cada semana por tu riqueza literaria. Abrazos!!!

Gracias mi querido Chele por tu gentil comentario que me motiva a seguir pese al italiano que espero no se alíe con el aleman. Un abrazo

Huimos de nosotros mismos, porque, somos lo que rechazamos y difícilmente, lo asimilamos. Al final, la vida nos coloca, en la situación de confrontarlo, más por necesidad, que por lo que debiera ser.
Mi apreciado Kapizan, tu amigo Franco … , es fiel, acompañante, de los caminos largos, donde el cansancio vence al coraje y la sabiduría. Como siempre GRACIAS, tu meritoria labor es ciertamente agotadora; en lo posible, disfruta el tiempo, en que puedes descansar. Saludos

Totalmente acertada la reflexión que te inspira este simple y viejo cuento. Tenerte entre mis lectoras me motiva sobremanera mi querida y admirada Ángela. Afectuoso abrazo.

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