La disputa de los cuatro peregrinos

Posted on : 15-04-2013 | By : kapizan | In : Cuentos, Desde la Tradición Oral

6

Un viejo cuento sufí nos narra que en cierta ocasión llegaron a una ciudad de oriente cuatro peregrinos de distintos países, que viajaban juntos y vivían de la caridad pública. Una persona piadosa les dio algunas monedas y decidieron comprar algo para comer.

― Compremos augur―. Se apresuró a decir el persa.

― A mi no me parece pues yo lo que quiero es inab―. Protestó el árabe.

― Ni hablar ― replicó indignado el turco―, lo que yo quiero es uzum

Entonces el griego en tono amenazante vociferó:

― Lo que yo quiero es stafil.

El cariz de la discusión se fue deteriorando, comenzaron a gritar insultándose violentamente y estaban a punto de irse a las manos, cuando pasó por allí un hombre que entendía todas las lenguas, pidió el dinero para ir a comprar lo que todos deseaban y al poco rato regresó con cuatro racimos de uvas que era lo que cada uno había solicitado en su lengua.

6 Comentarios

Gran lección para enseñarnos que muchas veces que hay que esforzarnos por comprender a las personas para evitar distanciamientos que pueden afectar las relaciones entre semejantes. Abrazos!!!

Gracias mi querido Chele por la lectura y el atinado comentario. Un abrazo

Hola, Capi. Tu cuento demuestra que lo que pasó en la torre de Babel se puede dar en cualquier circunstancia y en cualquier momento. Hoy día nos hacemos los modernos y hablamos de la persistencia de los “problemas de comunicación.”

También enseña acerca de lo importante que es la presencia de alguien que asuma la posición de moderador para dirimir conflictos.

¡Muy bueno!Un abrazo, Don G.

Gracias Don Guillermo, tu análisis es amplio y contundente; denota tu amplia experiencia en el manejo académico del método de casos.Un Abrazo

Interesante encontrar en situaciones de antigua data, asociaciones para mendigar, hoy día tenemos emporios y hasta multinacionales de ese talante además, no entenderse es propio de humanos, buena la historia para reflexionar sobre lo que nos pasa a diario por no “querer” entender, tolerar, oir, a los demás.

Estupenda y acertada reflexión mi querido Juancho.Un abrazo

Dejar comentario

Gathacol.net