La princesa enamorada

Posted on : 18-03-2013 | By : kapizan | In : Cuentos, Desde la Tradición Oral

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Un viejo cuento de la tradición oral sufí nos narra la historia de Irene, la hija menor del viejo y sabio monarca de un pequeño reino del oriente cercano, hermosa joven impulsiva y caprichosa que se enamoró perdidamente de un apuesto capitán de la guardia palaciega y pidió el beneplácito de su padre para casarse con el gallardo joven. El rey que conocía muy bien a su primogénita trató de disuadirla diciéndole:

― Querida hija, eres muy joven y aún no estás preparada para recorrer la senda del amor. Debes comprender que el amor no sólo es pasión; también es renuncia, entrega y aceptación. No creo que éste sea el momento de casarte.

―Pero, padre ―, Insistió la princesa con el ardor de la pasión reflejado en sus ojos negros: ― Sería tan feliz junto a él, que no me separaría ni un solo instante de su lado; compartiríamos hasta el más profundo de nuestros sueños.

Convencido el rey de que las prohibiciones exacerban el deseo y de que si lo prohibía a su hija la relación con el capitán de la guardia sólo lograría que la pasión de su hija aumentara ciegamente, reflexionó por un momento y finalmente dijo:

―Hija mía, voy a someter a prueba tu amor por ese joven. Van a ser encerrados juntos cuarenta días y cuarenta noches. Si al final, sigues queriéndote casar con él, señal será de que habrás comprendido la diferencia entre amar y estar enamorada y por tanto estarás preparada para el matrimonio; entonces, tendrás mi consentimiento. 

La princesa, loca de alegría, aceptó la prueba y abrazó a su padre. Todo marchó perfectamente los primeros días, pero tras la excitación y la euforia iniciales, no tardaron en aparecer la rutina y el aburrimiento. Lo que al principio era música celestial para la princesa se fue tornando en ruido y así comenzó a vivir un extraño vaivén entre el dolor y el placer, la alegría y la tristeza. Así pues, antes de que pasaran dos semanas ya estaba suspirando por otro tipo de compañía, llegando a repudiar todo lo que dijera o hiciese su amante. A las tres semanas estaba tan harta de aquel hombre que chillaba y aporreaba la puerta de su recinto. Una semana antes de cumplirse el plazo, el rey en persona abrió la puerta a la desesperada princesa, que se echó en sus brazos agradecida de que la hubiese librado de la presencia de aquel hombre a quien había llegado a aborrecer.

Al tiempo, cuando la princesa recobró la serenidad perdida, le dijo a su padre: 

― Padre, háblame del matrimonio ―.Y su majestad con amorosa voz y comprensiva mirada le dijo:

― Escucha lo que dicen sobre el matrimonio los poetas de nuestro reino:

“Dejad que en vuestra unión crezcan los espacios. Amaos el uno al otro más no hagáis del amor una prisión. Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis de la misma copa. Compartid vuestro pan más no comáis del mismo trozo. Y permaneced juntos, más no demasiado juntos, pues ni el roble ni el ciprés crecen uno a la sombra del otro”.

17 Comentarios

Muy bueno, Capi. Es un cuento que todo padre debiera retransmitir a sus hijas casaderas. Y también a sus hijos casaderos ¿no te parece? Aunque en esta época a los padres no los (¿nos?) escuchan mucho. ¿No es así? Y menos a los abuelos… aunque dicen que la “sabiduría” reside en la gente de edad…
Felicitaciones y un abrazo, Don G.

Gracias Don Guillermo por tu acertado comentario. Tienes razón los jóvenes poco escuchan a sus mayores; pero creo que eso es una constante en la historia de la humanidad.

El hastío y la rutina son los únicos antídotos contra el amor, el problema está en las consecuencias de los escarceos que obligan a juntarse. La princesita como todas las mujeres desde el principio de los siglos no hace caso y luego, los papis tienen que cargar con los productos de la sin razón de los chicos. Muy bueno por su sencillez y síntesis por eso, te pido excusas por mi comentario tan extenso.

Gracias Juancho por tu comentario, no tienes que pedir excusas por nada, tu opinión siempre es muy valiosa cualquiera que sea la cantidad de palabras que escojas para emitirla. Un abrazo

CAPI.no habia podido encontrar una enseñanza más sabia y didáctica como la aquí relatada..definitivamente eres el genio literario perdido en las sabanas de TABIO..agradables y edificantes tus cuentos.Un furete abrazo

Gracias mi querido Lumylaba por tus comentarios siempre motivadores y estimulantes.Un Abrazo.

Capi hermoso cuento, me recuerda la leyenda Sioux “Volad juntos pero nunca atados” Un beso ! Gracias

Me alegra mucho recibir comentarios de mi hermanita menorgénita. Gracias. Un besito

Hola Pacho. Nos hablamos

Quedo en espera de tu confirmación del día para visitar a Alfonso.Un abrazo.

Bellisimo cuento Kapizan; cuanta enseñanza contienen tus mensajes. Probablemente ya lo has pensado, pero me permito sugerirte que los publiques en Facebook para que podamos compartirlo con otras personas que van a valorar y apreciar tu obra. Abrazos!!!

Gracias mi querido Chele por la sugerencia; en realidad todas las semanas publico mis cuentos en Facebook y Twitter, a la vez que envío notificación por correo electrónico a un grupo de amigos lectores que ya se acerca a los trescientos lectores. Este año comenzaré a publicar toda mi obra, en Amazon para compras dentro del programa Kindle a medida que vaya estando ilustrada a todo color por el maestro Omar Mendoza. Al mismo tiempo trabajo, en un proyecto para llevar al cine algunas de mis novelas. En verdad esta actividad es la que le proporciona sentido a mi existencia. Lectores como tú son mi gran soporte anímico y moral.Eso siempre te lo agradeceré. Efusivo abrazo.

Gracias Kapizan; que bueno que me avisas para buscar en tu muro los cuentos y los voy a compartir con amigos que estoy seguro disfrutaran tanto como yo la belleza literaria de tus relatos y los mensajes que contienen. Te deseo que pases una buena semana; saludos a tu familia.

Me encanto; la sabíduria, del padre; que lamentablemente, no ha quedado en el tiempo; enseña clara y sencillamente, como llevar la convivencia del verdadero amor, donde ninguno pierde su individualidad, aprende a compartirla en el respeto, la honestidad y la fidelidad de su sentir, que no es otra cosa, que dar lo mismo, que para si mismo, desea recibir. Como siempre ¡Gracias!, por tu constructivo y ameno trabajo. Recibe mi saludo con los mejores deseos.

Gracias mi querida Luz Ángela por tu valioso comentario. En realidad entre los cuentos de la tradición oral Sufí, éste es uno de mis favoritos pues nos ayuda a comprender la notable diferencia que existe entre amar y enamorarse. Cordial Abrazo y no te olvides de visitarme cuando vengas a Tabio por motivos de tu profesión.

Hermoso cuento y cita oportuna de El Profeta de Gibrán. Muy de acuerdo con la narrativa.

Gracias mi querido primo por la visita y el erudito comentario.

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