Preludio de amor

Posted on : 29-10-2012 | By : kapizan | In : Cuentos, Encuentros de Almas Gemelas

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Ocaris, la tercera luna de Kayak, iluminó con su resplandor violáceo la silueta de los amantes estrechamente abrazados, cuyos cuerpos desnudos brillaron sobre la fina arena a orillas del apacible lago volcánico de Verdox. Los movimientos eróticos, cual mágica coreografía de amor y de ternura culminaron en un sincrónico éxtasis, que los dejó pletoricos de energía y fundidos en adormecedor abrazo que se prolongó hasta que Ocaris y las otras dos lunas que iluminaban las noches de Kayak, cedieron el espacio celeste a los soles de Oriente y Occidente; los astros gemelos ocuparon lentamente su sitio en los extremos del cielo, envueltos en arreboles de múltiples colores que, cual magistrales pinceladas, decoraban el idílico paraje escogido por estas dos almas gemelas como tálamo para reafirmar, con un ritual de amor, su condición de almas gemelas. Su íntima comunión era además el preludio de la Operación Capicúa, para la cual se habían ofrecido como voluntarios.

A poca distancia de la playa, se erguía el imponente edificio metálico del Instituto de Estudios Humanísticos del Planeta Loga a donde al atardecer del día siguiente ingresarían, por separado, a la cámara de desintegración molecular, como parte del complejo proceso de plantar su esencia vital en el vientre de sendas mujeres que serían sus madres biológicas en Urantia, el lejano planeta de mares azules, áridos desiertos y fértiles tierras. Allí, Idanadi, crecería como una niña mexicana, en tanto que Kennek lo haría como un niño alemán. Ambos formaban parte de un grupo integrado por diez voluntarios ganimedianos y un maestro pleyadino que los lideraba. Todos habían sido capacitados para cumplir diferentes funciones en el proceso de preparar a la Tierra para una transición gradual hacia una era dorada, en la cual reinen el amor, la paz, la belleza, la armonía y la opulencia, entendida esta última como la satisfacción plena de todas las necesidades, para todos los pobladores del planeta azul. Su nueva encarnación, conservando su conciencia trascendente, estaba programada para el día 1 del mes 1 del año 969 del segundo milenio de la Era Cristiana, a fin de dar comienzo a su misión al cumplir treinta y tres años en el año capicúa 2002.

Por los vitrales del gigantesco domo que cubría el salón circular de la cámara de desintegración molecular, se filtraban los rayos de Ocaris que en ese momento había alcanzado el cenit de plenilunio y cubría con su luz a los tres últimos voluntarios de la Operación Capicúa; los jóvenes se habían despedido de sus compañeros con la serenidad que les proporcionaban la relatividad del tiempo y el espacio; la convicción de que compartirían muchas aventuras encarnados como terrícolas; y la certeza de que al final de la Operación, tendrían un encuentro con sus almas gemelas y alcanzarían la Maestría como etapa final de su proceso evolutivo. Cuando llegó el turno de Kennek, miró por última vez la figura de su amada e ingresó al interior del equipo que disolvería el aspecto ganimediano de su ser, para dar paso a su renacimiento en el seno de una familia alemana. Mientras esperaban su turno, Idanadi que sería la siguiente, miró la luna llena y le comentó a su compañera: “Cada vez que miro una luna en plenilunio viene a mi memoria la enseñanza del Maestro Rondek: todo planeta da siete razas con siete subrazas; al final de la séptima subraza de la séptima raza, los habitantes trascienden al plano superior, el planeta muere y se transforma en luna preservando la energía de quienes lo poblaron. En el planeta azul ustedes serán los guías de los niños pertenecientes a la primera subraza de la sexta raza que se conocerá como Koradia” En ese momento llegó el turno de la joven que ingresó a la máquina con la imagen de su amado en la mente y con la esperanza de su futuro encuentro, lejano, muy lejano pero seguro, en las playas de Kayak, el hermoso planeta de los soles gemelos y las tres lunas.

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8 Comentarios

Bueno, Capi, muy bonita fantasia que me hizo revivir la Operacion Capicua. Expresa, me parece, las ansias de un mundo mejor y la confianza y los sacrificios que son necesarios para contribuir a su existencia. Es asi o contiene una significacion que no alcanzo a distinguir?
Un abrazo, Don G. (sigo sin mi computadora…)

Así es mi querido Don Guillermo. El texto para descargar es la versión novelada que servirá de argumento a la película.

Que riqueza literaria emana para describir las escenas que te vienen a la imaginación para producir tus hermosos cuentos. Te confieso que me ha costado leerlo porque es un genero diferente al tipo de lectura mas cotidiana y amigable con el que estaba familiarizado en tus cuentos anteriores. Saludos.

Gracias por tu comentario mi querido Chele. Me imagino que te refieres al texto para descargar que aparece al final del cuento. Pertenece al género de ciencia ficción y sera la base argumental para una película que pretendo llevar al cine. Cordial abrazo

Pancho..pura y fisica fantasia cibernètica còsmica..que como dice Oscar Manuel me cuesta a mi edad acoplarme en la lectura..cuando ya nos estabas acostumbrando a tus màgicos y didàcticos cuentos anteriores..pero tu imaginaciòn sigue siendo “perversa”en estos temas literarios de gran calado.Un forte abbraccio.

Gracias mi querido Lumylaba por tu comentario y por el “forte abbracio” que te retorno.

Saludos, Kapizán! Ya os veo,inmerso en una novela en otros mundos.¿Peores o mejores que el nuestro? Lo cierto que, ni aún el Amor nos proporciona el salvoconducto para la eterna felicidad.
Cordiales saludos.

Muchas gracias beatriz por tu vista y comentario.Afectuoso saludo

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