Takashi el picapedrero

Posted on : 01-04-2013 | By : kapizan | In : Cuentos, Desde la Tradición Oral

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Takashi era un humilde picapedrero japonés que si bien vivía resignado con su pobreza, en su fuero interno anhelaba convertirse en un hombre rico y poderoso. Cuenta la leyenda que un buen día, expresó su deseo en voz alta y cuál no sería su sorpresa, al ver su petición hecha realidad: en un santiamén se convirtió en un rico mercader. Su felicidad duró hasta que conoció a un hombre mucho más rico y poderoso que él; entonces nuevamente expresó su deseo a viva voz y al punto le fue concedido; sin embargo, su dicha no duró mucho tiempo pues pronto despertó envidias y se ganó muchos enemigos. Cuando vio cómo un feroz samurái resolvía las divergencias con sus enemigos, pensó que el manejo magistral de las artes marciales le garantizaría la paz y la indestructibilidad. Quiso entonces convertirse en un respetado samurái, lo expreso en voz alta y así fue.

Con el tiempo notó que aún siendo un temido guerrero, sus enemigos habían aumentado en número y peligrosidad. Una mañana se sorprendió mirando al sol desde la seguridad de la ventana de su casa y pensó: “él sí que es superior, ya que nadie puede hacerle daño y siempre está por encima de todas las cosas. ¡Quiero ser el sol!” Gritó entusiasmado. Una vez convertido en astro rey, tuvo la mala suerte de que una nube se interpuso en su camino entorpeciendo su visión y pensó que la nube era realmente poderosa y así era como realmente le gustaría ser. Lo dijo en voz alta y se convirtió en nube, pero al ver cómo el viento le arrastraba con su fuerza, la desilusión fue insoportable.

Entonces decidió que quería ser viento. Cuando fue viento, observó que aunque soplaba con gran fuerza a una roca, ésta no se movía y pensó: ¡ella sí que es realmente fuerte: quiero ser una roca! Al convertirse en roca se sintió invencible porque creía que no existía nada más fuerte que él en todo el universo. Pero cuál fue su sorpresa al ver que apareció un picador de piedra que tallaba la roca y empezaba a darle la forma que quería pese a su contraria voluntad. Esto le hizo reflexionar y le llevó a pensar que, en definitiva, su condición inicial no era tan mala y que deseaba de nuevo volver a ser el picapedrero que era en un principio.

6 Comentarios

Que enseñanzas mas grandes encierran tus cuentos y nos haces dedicar momentos de reflexión para que los aprovechemos para ser mejores y mas felices con los regalos que Dios nos entrega. Te deseo que hayas tenido con tu familia unas placenteras vacaciones de Semana Santa. Abrazos.

Mi querido Chele, tu fidelidad como lector y tus siempre bien estructurados comentarios me estimulan a seguir con esta placentera tarea de reconstruir con mi estilo antiguos cuentos de la tradición oral. Un afectuoso abrazo.

Capi: muy bonito. Felicitaciones. Es un excelente ejemplo para ilustar el tipo de persona que nunca es feliz con lo que tiene, cuando la verdadera felicidad está al alcance de sus manos y no se da cuenta. Casi podría decirse que uno recién se da cuenta de las buenas cosas que uno posee cuando ya ha llegado a cierta edad… como ser la buena salud…

Gracias Don Guillermo, como siempre tus reflexiones sobre mis cuentos son acertadas y mantienen mi motivación para continuar escribiendo, mientras la salud lo permita. Un abrazo.

Hola,Kapizán. Seguiremos picando piedra, ahora con mejor ánimo. Saludos. Francisco Tostón

Así será mi querido Tocayo, siempre tratando de sacar provecho a lo que tenemos sin envidiar lo que no tenemos.

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